El Opus Dei me ha ayudado a ser feliz

Hace tres años tenía una vida que suponía estable, tenía un trabajo motivador, una pareja perfecta, una familia inmejorable. De repente, mi pareja decidió que no estaba bien en nuestra relación y dejó atrás diez años maravillosos. A partir de ahí, perdí rumbo. No sabía cuál era mi camino. Desde entonces he tenido muchos altibajos hasta que hace 6 meses perdí mi trabajo.

Miraba hacía atrás y sólo veía lo que tenía. No veía solución a mi vida. A los dos meses de quedarme sin trabajo decidí que por qué no ejercía mi profesión de forma autónoma, sin depender de nadie. En paralelo, no sé muy bien ni cómo ni por qué empecé a leer muchos textos de San Josemaría y el Opus Dei. En poco tiempo decidí hacer la Novena del Trabajo. Como profesional autónoma, y con el poco tiempo que llevaba en el mercado, no me iba mal, pero después de estar años trabajando en puestos de responsabilidad y bajo mucha presión, añoraba el ámbiente laboral y su estabilidad económica.

A pesar de la crisis por la que estamos pasando, cuando no había acabado la novename llamaron para un proceso de selección de una importante empresa del sector de mi anterior empleo. Después de un mes de pruebas de todo tipo soy la seleccionada para cubrir ese puesto. Empiezo el uno de septiembre.

En el título de este mensaje, y respondiendo a la pregunta de "¿En qué me ha ayudado el Opus Dei?" he puesto que "A ser feliz". No es que el conseguir este nuevo trabajo me haya apartado felicidad, que no se confunda nadie. Mi estrenada felicidad proviene de encontrar ese camino perdido, de saber que San Josemaría a través de su legado me está indicando por dónde debo ir. Desde hace tres años mi vida tiene sentido.

Sigo haciendo la novena. Estoy asustada con mi nueva experiencia profesional, pido a Dios que me ilumine y me dé fuerzas para este nuevo reto. También estoy haciendo la Novena de la familia para encontrar a esa pareja que me permita formar una familia (también pido que mi anterior pareja-ahora mi mejor amigo- encuentre a una mujer que esté a la altura), y por último, rezo la Novena de los enfermos pidiendo por una persona que no veo pero que sé que tiene una grave enfermedad.

Si escribo aquí es para compartir con vosotros mi felicidad.

1 comentario:

Como ser feliz dijo...

Me gustó mucho tu historia. Ves hacia atras y no te rindas. Abre más "desconocidas puertas negras" por que alli puede estar lo que deseabas. Saludos!